Sistema eferente auditivo humano
En los últimos años hemos estudiado de qué manera nuestro cerebro puede modular activamente la audición a través del sistema eferente olivococlear. En un trabajo experimental mostramos que, al activar este sistema con ruido contralateral, la cóclea reduce su ganancia (baja su “amplificación interna”), lo que se refleja como menor sensibilidad auditiva, y que este efecto no es igual en toda la cóclea, tendiendo a ser más marcado hacia regiones asociadas a frecuencias bajas. En paralelo, revisamos evidencia en músicos, donde se observa de forma consistente un reflejo eferente más robusto (medido típicamente como mayor supresión de otoemisiones), aunque todavía falta investigación para establecer con claridad qué ventajas funcionales concretas produce esto (por ejemplo, en resolución espectral/temporal o comprensión en ambientes complejos).
Actualmente estamos investigando cómo las demandas cognitivas (especialmente memoria de trabajo, atención y carga mental) interactúan con este control eferente para modular la sensibilidad coclear en tiempo real. En esta línea, estamos implementando y evaluando tareas cognitivas de distinta dificultad mientras registramos otoemisiones (TOAEs) y su supresión por ruido contralateral, para estimar cambios en la magnitud del reflejo olivococlear durante el esfuerzo cognitivo. Además, estamos explorando la relación entre la función eferente y el desempeño en percepción de habla en ruido en oyentes normales, con el objetivo de entender mejor cómo el “ajuste fino” del oído, guiado por el cerebro, podría contribuir a escuchar mejor en ambientes desafiantes. Estos resultados serán un insumo clave para nuestro proyecto BioCochlear (ver A+I), orientado a traducir este conocimiento neurofisiológico en soluciones bioinspiradas para mejorar la audición en escenarios reales.
Daño auditivo Sub-Clínico
El daño auditivo subclínico (también llamado hidden hearing loss o sinaptopatía coclear) se refiere a un tipo de lesión “invisible” para la audiometría tradicional: una persona puede tener umbrales normales, pero existir daño en conexiones finas entre la cóclea y el nervio auditivo. Esto suele manifestarse en situaciones exigentes como entender habla en ruido, o en síntomas como tinnitus o hipersensibilidad. En nuestra línea de investigación hemos aportado al campo revisando críticamente la evidencia y los desafíos para detectarlo en humanos, y estudiando poblaciones con audición normal donde la audiometría no muestra diferencias claras, pero sí aparecen señales más sutiles en medidas supraliminares, pruebas de habla en ruido, evaluación de altas frecuencias y marcadores electrofisiológicos. En conjunto, este trabajo abre la puerta a nuevos enfoques de evaluación temprana (más allá del audiograma estándar), con el potencial de detectar un eventual daño subclínico a tiempo y así orientar medidas preventivas y seguimiento oportuno antes de que aparezca una pérdida auditiva manifiesta.
Sistema vestibular, funciones cognitivas y cerebro
En los últimos años hemos estudiado cómo el sistema vestibular (el “sensor” del equilibrio en el oído interno) no solo sostiene la postura y la orientación, sino que también se conecta con redes cerebrales que soportan funciones superiores como la memoria, la atención, la planificación y, especialmente, la navegación espacial. En nuestros trabajos hemos mostrado, por un lado, que tras la infección por SARS-CoV-2 se han descrito cuadros vestibulares como neuritis vestibular, vértigo posicional (VPPB) y síndrome vestibular agudo, y que la evidencia disponible sugiere que en la mayoría de los casos el compromiso vestibular sería transitorio, con recuperación espontánea, aunque aún faltan estudios clínicos y traslacionales que aclaren efectos de corto y largo plazo.
Por otro lado, hemos sintetizado evidencia que vincula la disfunción vestibular —en particular la vestibulopatía bilateral— con mayor riesgo de deterioro cognitivo y demencias, destacando sus conexiones con corteza prefrontal, ínsula e hipocampo, y remarcando que aún es controversial establecer causalidad directa (por posibles factores concomitantes).
Actualmente estamos investigando esta relación de forma cuantitativa mediante un metaanálisis sobre disfunción vestibular y navegación espacial en adultos. Nuestros análisis preliminares sugieren que las personas con disfunción vestibular tardan más en completar tareas de navegación, aunque recorren una distancia similar a los controles, lo que apunta a un impacto principalmente en la eficiencia y las estrategias de orientación más que en la capacidad motora en sí.
